Imagen tomada de http://www.rtve.es/files/ |
Desterrado al sombrío abismo del olvido, el espacio de televisión española Página 2 permanece en la programación de la pequeña pantalla enfrentándose a otros duros competidores. No nos vamos a engañar. Muchos otros son los programas ofrecidos por La 2 que muestran unos decepcionantes niveles de audiencia, a pesar de que en las encuestas públicas la gente afirme ser fiel a los documentales de la cadena pública, mientras son los programas del corazón o las telenovelas los espacios más visitados por los telespectadores.
En cualquier caso, Página 2 continua informando a su irrisoria audiencia sobre las últimas obras literarias, ya sean ensayos o novelas, publicadas en el mercado. Son muchos los años transcurridos desde que el programa cultural aterrizó en La 2 de TVE y lo cierto es que no parece encontrar un adiós definitivo. Al igual que espacios como el popular concurso Saber y Ganar o el espacio de crónica social Corazón de... se mantienen incrustados en la parrilla televisiva, Página 2 parece no rendirse fácilmente ante la salvaje competencia de aquellos programas donde el insulto y el morbo son las notas predominantes.
Lo cierto es que a pesar de los años que lleva a sus espaldas en antena ha sabido innovar aunque sea mínimamente sus contenidos. Con esto no se pretende llevar a error alguno al lector. Los contenidos son los mismos, pero sí se aprecian ciertos cambios que hacen que este programa no pase de moda.
La puesta en escena es uno de los puntos clave de Página 2. Los autores o escritores entrevistados inician un diálogo breve con el presentador en un entorno acorde o relacionado con el argumento de su nueva obra, la cual se convierte en la absoluta protagonista del programa en esa semana. Un taller de costura para María Dueñas, autora del último y más conocido bestseller del momento El Tiempo entre costuras, o un salón alemán de mediados de siglo para Julia Navarro, son algunos de los escenarios que logran con maestría trasladar al espectador al lugar donde se genera la acción de la obra en cuestión. Posiblemente resulte un tanto repetitivo y pesado analizar los libros tanto de ficción como los ensayos más vendidos cada semana, pero esta estrategia puede funcionar en el sentido de que la audiencia se informe de las obras más demandadas y reflexione sobre la razón por la cual esa clase de relatos fascinan tanto a la audiencia.
